4 trucos para organizar clases de meditación y relajación

4 trucos para organizar clases de meditación y relajación

Las clases y cur­sos de med­itación tienen mucho éxi­to y parece que es algo más que una cuestión de modas. Sin embar­go, hay que ten­er en cuen­ta que la orga­ni­zación de clases de med­itación requiere tan­ta preparación y deter­mi­nación como la prác­ti­ca de esta dis­ci­plina. Gra­cias a los 4 tru­cos que enu­mer­amos en este artícu­lo, podrás lan­zarte sin ries­gos a la orga­ni­zación de tus clases.

  1. Imag­i­nar las clases de med­itación ide­ales
  2. Conc­re­tar tus ideas con un pre­supuesto y un retro­plan­ning
  3. Lan­zar la comu­ni­cación en torno a tus clases
  4. Ges­tionar las inscrip­ciones, reser­vas y abonos

1. Imaginar las clases de meditación ideales

Coge papel y lápiz y reflex­iona sobre los obje­tivos de tus clases. Par sacar el máx­i­mo par­tido a tu poten­cial cre­ati­vo, uti­liza her­ramien­tas como los mapas men­tales. Un mapa men­tal te ayu­dará a ver con may­or clar­i­dad lo que puedes apor­tar a tus alum­nos, lo que quieren apren­der y los ben­efi­cios que van a obten­er de tus cur­sos de med­itación. Puedes crear tu mapa men­tal uti­lizan­do una her­ramien­ta gra­tui­ta online o a mano. Escribe el nom­bre de tu proyec­to en el cen­tro de la hoja y saca de ahí ideas, con­cep­tos y los val­ores cen­trales del mis­mo. Tam­bién puedes plas­mar estas ideas a través de dibu­jos o col­lages. Este méto­do tiene mucho en común con el del brain­storm­ing pero es más lúdi­co y da unos resul­ta­dos más pre­cisos.

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Si no fluyen las ideas, obser­va lo que se está hacien­do a tu alrede­dor, en Insta­gram, en Face­book y Pin­ter­est, en blogs y pod­casts espe­cial­iza­dos. Eso sí, asegúrate de no copi­ar tal cual ni en gran parte un con­cep­to; esto haría que no destaques como proyec­to inno­vador y además tus clases de med­itación no ten­drían tu toque per­son­al, que es impre­scindible.

Cuen­ta tu proyec­to tam­bién a ami­gos y propón que prueben tus cur­sos para que te ayu­den a per­fi­lar­los. Seguro que están encan­ta­dos —sal­vo si les pides que par­ticipen en 5 clases de 1 hora a la sem­ana—. Al mis­mo tiem­po, pre­gun­ta tus dudas a otros pro­fe­sores de med­itación. A par­tir de sus expe­ri­en­cias podrás pro­gre­sar tú tam­bién.

2. Concretar tus ideas con un presupuesto y un retroplanning

Las clases de med­itación tienen que ten­er lugar en un espa­cio agrad­able, con una atmós­fera de rela­jación. Por eso, lo primero que tienes que hac­er es encon­trar un espa­cio que se adapte a este req­ui­si­to para a con­tin­uación hac­erte con el mate­r­i­al y los obje­tos nece­sar­ios para que todos tus clientes dis­fruten de la prác­ti­ca —sin pasarte de como­di­dad tam­poco para que no acaben acu­d­i­en­do a tus clases sola­mente para echarse una sies­ta—.

Ano­ta en una tabla todos los costes fijos y vari­ables y actu­alíza­lo según vaya evolu­cio­nan­do tu activi­dad de clases de med­itación: alquil­er de sala, ester­il­las, equipo de sonido, ilu­mi­nación, dec­o­ración, etc. Esto te ayu­dará a hac­er una esti­mación de tu capaci­dad de com­pra para los ele­men­tos que con­sid­eres impre­scindibles e ir mejo­ran­do poco a poco, con el tiem­po, la atmós­fera de tus clases. Y sobre todo, te ayu­dará a fijar el pre­cio de ven­ta de tus cur­sos para que sean renta­bles y tu activi­dad se pue­da sosten­er.

Pro­gra­ma todas estas com­pras en un retro­plan­ning en el que añadas tam­bién las difer­entes fas­es de lan­za­mien­to de tus clases de med­itación: creación y pub­li­cación online de tu sis­tema de inscrip­ción, comu­ni­cación, sesiones de intro­duc­ción, primeras clases y even­tos excep­cionales.

3. Lanzar la comunicación en torno a tus clases

Una bue­na comu­ni­cación es fun­da­men­tal para atraer asis­tentes a tus clases de med­itación. Tienes que dar a cono­cer tus clases a per­sonas que ya med­i­tan o que sien­ten curiosi­dad por pro­bar. Para lle­gar a estas per­sonas, dirígete a los espa­cios físi­cos o vir­tuales en los que se sue­len reunir. Pres­ta aten­ción a sus intere­ses y lugares que fre­cuen­tan para apun­tar mejor: restau­rantes, bares, uni­ver­si­dades, com­er­cios locales, espa­cios cul­tur­ales, gru­pos de Face­book, Insta­gram, etc. A con­tin­uación, crea una iden­ti­dad visu­al y adáp­ta­la a los difer­entes soportes de comu­ni­cación que vayas a uti­lizar: redes sociales, carte­les físi­cos, tar­je­tas de visi­ta… ¡Ya lo tienes todo para empezar a difundir­los en los espa­cios men­ciona­dos al prin­ci­pio!

Comu­ni­ca a través de tu propia pági­na web, en la que cen­tral­ices al máx­i­mo la infor­ma­ción: horar­ios y pre­cios de las clases, noti­cias, artícu­los de blog, fotos, etc. Exis­ten her­ramien­tas online, unas más intu­iti­vas que otras, para crear tu pági­na web de for­ma gra­tui­ta. ¡Con Weezevent, podrás crear gratis y con mucha facil­i­dad un microsite per­son­al­iz­able y ded­i­ca­do en exclu­si­va a tus clases!

Crea pági­nas de Face­book e Insta­gram en las que comu­nicar infor­ma­ción sobre tus clases. Tam­bién podrás pub­licar fotos y vídeos sobre la med­itación y sus ben­efi­cios. Haz todo lo que puedas para que los med­i­ta­dores habit­uales y los curiosos se fijen en ti entre todos los per­files exis­tentes de tu sec­tor. ¡Sé difer­ente y apor­ta infor­ma­ción intere­sante e inspi­rado­ra para tus alum­nos! Que no se vayan de tu pági­na de Face­book o Insta­gram sin decir «No te acostarás sin saber algo nue­vo».

No dudes en lan­zar con­cur­sos para aumen­tar tu vis­i­bil­i­dad. Inci­ta, por ejem­p­lo, a seguir tus pági­nas de Facebook/Instagram y ha dar a «me gus­ta» a una pub­li­cación para entrar en el sor­teo de códi­gos pro­mo­cionales o sesiones de clase gra­tu­itas.

4. Gestionar las inscripciones, reservas y abonos

Con Weezevent, inte­gra un wid­get de ven­ta de inscrip­ciones en tu propia pági­na web o crea un microsite exclu­si­vo para tus clases en un par de clics. Inde­pen­di­en­te­mente de dónde deci­das inte­grar tu wid­get, redac­ta una descrip­ción y expli­ca cómo inscribirse, el fun­cionamien­to de tus clases, los horar­ios, los pre­cios, cómo lle­gar, etc.

Sim­plifí­cate la vida con el modo sesiones. Este te per­mite ofre­cer difer­entes horar­ios cada día, en fun­ción de los nive­les, el tipo de clase… Tra­ta de ofre­cer opciones diver­sas —entre sem­ana, en fin de sem­ana, por la mañana, por la tarde— para lle­gar a un may­or número de per­sonas. Escoge el número de plazas disponibles por sesión en fun­ción del espa­cio del que dispon­gas.

Si acep­tas reser­vas, ten­drás que ges­tionar los pagos por tu cuen­ta. No olvides per­son­alizar las instruc­ciones de pago —por ejem­p­lo: «pago en clase», «solo en efec­ti­vo», «pago en 3 pla­zos sin gas­tos», etc.

Los abonos o car­nets de socio con ofer­tas tam­bién fun­cio­nan muy bien para fidelizar a tu clien­tela. Weezevent te per­mite ofre­cer tar­i­fas reduci­das a tus socios.

Por últi­mo, pub­li­ca tu wid­get de inscrip­ción y com­parte a tu alrede­dor la pági­na web en la que lo has inte­gra­do. Date a cono­cer y atrae cada vez más asis­tentes. ¡Namas­té!

Escoge el colab­o­rador ade­cua­do y orga­ni­za ya mis­mo tus propias clases. Des­cubre todas las fun­cional­i­dades de Weeezevent que se adap­tan a la per­fec­ción a la orga­ni­zación de clases de med­itación y rela­jación:

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