Horizontes del cashless: más allá de un sistema de pago

Horizontes del cashless: más allá de un sistema de pago

El pago no es más que una pequeña parte de los usos que permite el cashless. ¡Lo más interesante es crear un ecosistema completo! El cashless se cuela en todos los departamentos de la organización para facilitar mucho la gestión, pero también permite controlar los accesos y zonas, gestionar los diferentes públicos y captar patrocinios.

Controla todos tus accesos y zonas con NFC

El control de acceso se convierte, de forma natural, en la primera vía de desarrollo del dispositivo NFC, tras la del pago. El control de los accesos mediante NFC ofrece una visión en tiempo real de los flujos de acceso y de cuánta gente hay dentro del recinto, algo que las autoridades valoran mucho. Por ejemplo, con este sistema, se pueden controlar las entradas y salidas de las personas con abono de 3 días en un festival, o incluso limitarlas.

Otra gran ventaja es que el control mediante NFC reduce considerablemente los riesgos de robo de pulseras, ya que cada pulsera tiene que estar obligatoriamente asociada a una entrada válida, si no, no funciona. En 2017, se identificó, gracias a este sistema anti-fraude, una red de reventa de pulseras en un gran festival francés.

Pero el uso más atractivo es para controlar los accesos a las diferentes zonas de backstage. El acceso entre bastidores, normalmente todo un rompecabezas, suele estar controlado mediante diferentes acreditaciones, pegatinas, brazaletes, pulseras de tela, pulseras de Tyvek, etc. Es normal encontrarse con agentes de seguridad un tanto perdidos en este laberinto de títulos de acceso… Además, idear el sistema y prepararlo suele conllevar una logística desproporcionada: imprimir miles de acreditaciones, formar a los agentes de cada acceso, etc. El NFC permite una simplificación drástica de todo esto. Cada miembro del equipo tiene una pulsera NFC con información sobre las zonas a las que tiene derecho a acceder.

Un sistema con muchas ventajas:

  • Un único tipo de pulsera para todo el mundo.
  • Upgrade rápido y fácil de los derechos de acceso.
  • Actualización de los derechos de acceso a distancia.
  • No es necesario formar a los agentes: el terminal cashless se encarga de tomar la decisión.
  • Estadísticas detalladas del número de veces que se ha accedido por cada acceso.

Gestiona todos tus públicos

En un evento, hay varios tipos de público: el público general, los VIP y el personal. Paradójicamente, los más difíciles de gestionar son los menos numerosos: los VIP y el personal. Suelen tener derechos de acceso específicos, comidas incluidas en el catering, bebidas gratuitas, productos de merchandising gratuitos o incluso promociones especiales, además de tener unas mayores expectativas. Antes del sistema NFC, estas ventajas se ofrecían mediante tickets en papel o listas. El NFC ofrece una forma de gestionar todas estas ventajas de manera ágil y unificada. Cada público específico puede así contar con su acceso al catering, sus productos gratuitos y sus descuentos en una única pulsera.

Este sistema reduce los errores de cobro por malentendidos. La gestión mediante tickets en papel tenía a veces a los camareros un poco perdidos. Con el NFC, el trabajo pasa a hacerlo el propio terminal cashless. En cuanto a los accesos y al catering, el principio es el mismo: los errores y el riesgo de fraude se reducen drásticamente.

Capta todo tipo de patrocinio

La implantación de un sistema NFC abre nuevas posibilidades para la activación de marcas y, en consecuencia, para la oferta de propuestas que puedes plantear a tus colaboradores. La pulsera NFC se convierte en una especie de pasaporte para vivir experiencias más completas con los colaboradores del evento.

Este medio permite a los organizadores imponer a las marcas que quieran interactuar con sus asistentes el uso de su sistema NFC, y de esta forma ofrecer a su público una experiencia unificada y coherente. Además, el organizador controla el uso de los datos de los asistentes, protegiéndolos e informándoles adecuadamente. También es una forma de monetizar el NFC, haciendo que las marcas paguen un derecho de acceso a los datos y al sistema. Para los colaboradores, esto supone una garantía de multiplicar los puntos de contacto y de acceder a datos fiables.

Podemos clasificar las formas de activación de marca en 3 tipos:

  • Activaciones online: El área cashless online puede tener zonas dedicadas a anunciar a los colaboradores. Se pueden incluir etapas en el proceso de inscripción para ofrecer descuentos en algunos productos o participar en sorteos. Por ejemplo, se podría incluir una oferta para comprar un refresco a 1€ al hacerlo directamente online. Esto asegura al colaborador una gran visibilidad.
  • Activaciones físicas: Más convencionales, estas activaciones requieren más trabajo de concepción. Fotomatón conectado, check-in a través de redes sociales, rifas… hay muchas posibilidades para este tipo de activación. El principio es sencillo: el asistente pasa su pulsera por el stand del colaborador para recibir su foto por correo electrónico o para participar en un sorteo. Como contrapartida, está aceptando facilitar sus datos al colaborador.
  • Activaciones contextuales: ¡Este último tipo de activación ofrece innumerables posibilidades, y es muy interesante! Consiste en establecer acciones, como el escaneo de la entrada, la compra de un producto o una recarga cashless, que desencadenen otras relacionadas, como regalar un producto, enviar un SMS o un e‑mail, etc. Por ejemplo: un asistente accede al recinto del evento y, nada más escanear la entrada, se le envía un SMS para sugerirle que se descargue la app. O también: un asistente compra 2 Kronenbourg y automáticamente gana una Tourtel Twist gratuita.

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¡Nos vemos por weezevent.com!

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